Por Jessica Marticorena
Proyectos por unos US$ 4.500 millones subirán su aporte del actual 23% al 30%, estiman el gobierno y expertos. Clave para sustituir al carbón será su precio.
“La era dorada del gas”. La frase se acuñó hace unos días en la conferencia mundial de la industria del gas natural, Gastech 2012, realizada en Londres, y fue el eslogan que utilizó el encuentro para explicar el rol que está teniendo este combustible en la matriz energética global, gracias a los descubrimientos de yacimientos no convencionales, como el shale gas. “Vemos que el GNL (gas natural licuado) tendrá un importante rol en la demanda futura. La industria, a través de constantes innovaciones, ha hecho que esté disponible de manera segura y barata comparado con otras fuentes”, dijo en la cita Frank Chapman, CEO de BG Group.
A nivel mundial, el uso de GNL está adquiriendo cada vez mayor relevancia. Según el último informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la demanda por GNL crecerá a una tasa promedio de entre 1,7% y 2% hasta 2035. Hoy, el gas natural representa el 23% del consumo energético primario global y hacia 2035 será el 28%, según estima la AIE.
En Chile también está capturando la atención de las eléctricas para incorporarlo con más fuerza al parque generador y ser una alternativa al desarrollo a carbón, que hoy enfrenta rechazo de las comunidades locales, a diferencia del escenario mundial, donde está renovando su presencia.
El peso del GNL en la matriz eléctrica subirá del actual 23% al menos al 30% hacia fin de la década, estiman el gobierno y expertos. Clave para sustituir al carbón será el precio al que llegue el combustible, que incluso podría empinar su aporte a la generación al 40% en 10 años.



